El franquismo
Bombardeo de Barcelona (aviación italiana).
17 de marzo de 1938, 14:15 h / © Archivo fotográfico del Centro de Historia
Contemporánea de Cataluña.
En el invierno de 1939 Cataluña fue ocupada
por el ejército franquista. La victoria del bando llamado nacional
y la dictadura que instauró el general Franco comportó, en toda
España, el exilio, la muerte y la represión de numerosos militantes
republicanos y de los partidos y sindicatos obreros. El nuevo régimen suprimió
inmediatamente el Estatuto de Cataluña, reprimió toda manifestación
de catalanismo y prohibió el uso público de la lengua catalana. En
1940, el presidente de la Generalitat, Lluís Companys, capturado
en Francia por los nazis, fue entregado a las autoridades franquistas
y fusilado en Barcelona.
Después de una larga y dura posguerra, caracterizada por el clima
de represión política y social y de atraso económico y cultural,
la España franquista experimentó, a partir de la coyuntura de
1959 y pese a las condiciones políticas adversas, un periodo
de expansión económica, que fue determinado por la inserción tardía,
aunque rápida, de España en general y de Cataluña en un desarrollo
europeo más amplio, correspondiente a lo que se ha llamado los 'treinta
años gloriosos' (1945-1975).
En este periodo, Cataluña experimentó un gran incremento de
la población, que pasó de 3 a 6 millones de habitantes entre
1950 y 1980. Este enorme salto demográfico, que fue posible gracias
a la existencia de una industria que necesitaba mano de obra, fue
posible por la aportación migratoria de gentes venidas, fundamentalmente,
del sur de España. Esta aportación demográfica ha configurado,
de una forma decisiva, la sociedad catalana actual.