Mensaje 13. 1 de Abril de 2000

Los suspensívoros bentónicos

Después de algunos días de navegación con mala mar, hemos llegado a tener vientos de fuerza 11 en la escala Beaufort, ya hemos comenzado a trabajar en aguas antárticas. Nuestra primera parada es Atka Bay donde los equipos de nuestros compañeros alemanes del Alfred-Wegener-Institut están prospectando los fondos marinos con un robot muy sofisticado equipado con diversas cámaras de vídeo y fotografía. Un día os hablaremos con detalle de esta tecnología, que permite visualizar desde el barco cómo es en realidad el fondo marino. Las imágenes se ven en un monitor situado en el laboratorio de popa del barco, grabando en tiempos real los fondos marinos antárticos. Veríamos por primera vez uno de los objetivos primordiales de nuestra investigación: las comunidades de suspensívoros bentónicos.

Es pues el momento de hablar un poco de estos organismos que nos ocuparán gran parte del tiempo a lo largo de esta expedición. Los suspensívoros bentónicos son animales sésiles (que están fijadas a un substrato) y a lo largo de toda su vida no se mueven del lugar donde se han instalado. Para alimentarse necesitan que las corrientes les acerquen las presas para poderlas capturar. Esto hace que dependan de partículas y organismos que están suspendidos en la columna de agua. De aquí que se les llame suspensívoros. A pesar de esta dependencia, son de los organismos más abundantes y comunes en todos los fondos marinos del mundo, desde las zonas donde rompen las olas o las zonas intermareales hasta las fosas oceánicas profundas. En la Antártida estos organismos ocupan, en muchos lugares, todo el fondo marino cubriendo extensiones de centenares o miles de metros cuadrados. Las esponjas, corales, gorgonias, actínias, briozoos, tunicados, comátulas, poliquetos, etc. son suspensívoros bentónicos.

¿Cómo han superado los suspensívoros bentónicos esta dependencia de que el alimento les caiga de lo alto o les venga de algún lugar? En primer lugar, estos organismos abundan en aquellos lugares donde las corrientes marinas transportan gran cantidad de partículas próximas al fondo. Y en segundo lugar, se han adaptado a capturar cualquier materia que se encuentre en suspensión en el agua. Por ejemplo, una gorgonia con pólipos de unos 5 milímetros de longitud y con tentáculos armados de cápsulas urticantes puede capturar partículas y organismos desde una micra (bacterias) a crustáceos y otros organismos del zooplancton (hasta 10 mm). Otra ventaja para estos organismos es que no tienen que esforzarse para ir a buscar presas, ahorrando de esa forma mucha energía. Por ejemplo, un pájaro con su vuelo buscando presas gasta casi el equivalente del que le aporta la presa capturada. En cambio, una gorgonia al no moverse del lugar, todo lo que come lo puede invertir en crecer y reproducirse. No obstante, hay un grupo de suspensívoros que hacen un esfuerzo por capturar presas. Estos son conocidos como activos, por el efecto de bombear agua de su alrededor hacia el interior de su cuerpo donde tienen filtros que retienen las presas, como hacen las esponjas o los moluscos bivalvos (por ejemplo el mejillón). De todas maneras, el coste energético del bombeo de estos organismos no es nunca superior al 4% de lo que ingieren. Por eso, el mejillón crece tan rápidamente en lugares donde hay corrientes con muchas partículas nutritivas, particularmente fitoplancton, del cual hablaremos más adelante.

En una comunidad de suspensívoros, como las que hay en la Antártida, se encuentran una gran variedad de especies, cada una con una forma y una manera diferente de capturar presas. Unas especies tienen forma de árbol, como las gorgonias, que se sitúan perpendiculares a la corriente para incrementar la superficie de captura; otros, como las esponjas, bombean agua casi en continuo para extraer las pequeñas partículas alimenticias; otros extienden sus tentáculos o brazos, como las comátulas, para incrementar la posibilidad de captura de presas. En conjunto, se genera una comunidad muy heterogénea, con una estructura tridimensional que es muy eficiente en extraer del agua todo lo que se necesita para vivir y crecer. Nuestro objetivo primordial es estudiar la función de estos organismos en los ecosistemas antárticos. En los próximos días os seguiremos explicando los diferentes experimentos diseñados para este estudio. Mirad les imágenes que os enviamos, donde podéis ver estas comunidades de suspensívoros, tan espectaculares y bonitas como importantes para todo el ecosistema antártico.

Una abrazo y hasta el próximo mensaje,

Los investigadores a bordo del Polarstern

 

Datos:
. Nos encontramos en el Océano Antártico
. Posición: 70° 14' S - 12° 38' E
. Temperatura del aire: - 19.8 °C
. Temperatura del agua: -2.2 °C

Fotografias: