Mensaje 14. 1 de Abril del 2000

El vehículo submarino de control remoto

Cuando hablamos de suspensívoros bentónicos, os mostrábamos imágenes submarinas realmente extraordinarias. La obtención de estas imágenes es imprescindible para nuestro trabajo y el de los otros grupos de investigación a bordo del Polastern. Hoy os explicaremos cómo tomamos estas imágenes; y cuando volvamos a casa os prometemos enseñároslo con el vídeo.

Hace ahora 15 años, un grupo de investigación del Alfred-Wegener-Institut (AWI) comenzaba a desarrollar una tecnología innovadora y no destructiva para estudiar la estructura y el funcionamiento de las comunidades bentónicas marinas del fondo de los océanos polares. Por medio de esta tecnología se obtienen imágenes subacuáticas que permiten estudiar los organismos sin dañarlos. Aunque los primeros estudios fueron básicamente descriptivos, ahora nos cuestionamos cómo estos animales pueden sobrevivir bajo condiciones extremas invernales. Hay que decir que el AWI es una institución dedicada exclusivamente a la investigación polar tanto de la Antártida como del Ártico.

Uno de los objetivos principales de esta expedición a bordo del Polarstern y también de las dos expediciones pasadas antárticas es el estudio del impacto que ocasionan los icebergs sobre las comunidades de los fondos marinos. Pero esta vez es diferente de las dos expediciones anteriores, ya que aquellas fueron realizadas durante los veranos australes de 1996 y 1998. Todas ellas forman parte del Programa Internacional EASIZ (Ecología de la Zona de Mar de Hielo, Ecology of the Sea Ice Zone). Estas masas de hielo erosionan los fondos marinos hasta los 500 m de profundidad. El estudio del rozamiento y la erosión de los icebergs sobre las comunidades bentónicas en el Mar de Weddell, así como su capacidad posterior de recuperarse, se analiza básicamente mediante esta tecnología. Las imágenes son obtenidas por medio de cámaras de fotografía y vídeo subacuáticas instaladas en un vehículo subacuático de control remoto (Remotely Operated Vehicle), El ROV.

El ROV es fundamentalmente un vehículo (un chasis de estructura tubular de 80x80x80 cm), y equipado con 5 hélices que controlan su movimiento, una brújula, un sensor de profundidad, 2 cámaras de vídeo (una monocolor, de baja intensidad de luz y otra de color), una cámara de fotografía y un flash muy potente. El vehículo está controlado a través de una polea sumergible y ligada por un cable de 150 m de longitud. Esta polea sumergible se encuentra conectada a otra polea del barco a través de la cual pasa el cable eléctrico de alimentación. Cuando el ROV llega aproximadamente a 20 m de distancia del fondo, el vehículo se libera automáticamente de la polea sumergible, y es en este momento cuando se comienza a operar sobre un radio de 150 m de la polea central (que es la máxima longitud que da el cable). Durante este tiempo, el Polarstern va a la deriva; y por tanto, los transectos o los recorridos las filmaciones siguen el movimiento del barco.

Las imágenes de las películas de vídeo se visualizan a tiempo real en la sala de operaciones de popa. Cuando localizan los organismos, o nos encontramos en situaciones o estructuras interesantes (como por ejemplo un esqueleto medio enterrado de ballena) se hacen fotografías en color de alta definición. Estas fotografías dan información paralela a las filmaciones obtenidas. Sirven para poder identificar y reconocer mejor las especies filmadas. Todo el procesado de revelado se hace a bordo, en el laboratorio de fotografía. Una vez finalizado el transecto en una estación de muestreo, se analizan con todo detalle las cintas de vídeo para poder responder a las preguntas científicas formuladas previamente.

Navegamos en dirección al cementerio de icebergs de Austäsen, al norte de Cabo Norvegia. Es un área relativamente poco profunda (entre 250 -300 m) donde se concentran grandes icebergs. Se especula que el impacto que producen estas masas de hielo sobre las comunidades bentónicas polares puede aumentar en el transcurso de los próximos años, si se confirman las predicciones de un aumento de la temperatura del planeta, como resultado del cambio climático global. Hasta ahora, los resultados obtenidos son de áreas poco perturbadas, y donde no sólo se aprecian irregularidades topográficas. El impacto de los icebergs sobre el fondo es como si un tractor acabase de allanar la tierra. La información que contienen las imágenes es transformada en datos cuantitativos. Se contabilizan aquellas especies más abundantes según los diferentes estadios de recolonización, así como los diferentes patrones de distribución de las más abundantes.

Además de la investigación sobre los efectos de los icebergs, la información que proviene del ROV permite a largo plazo realizar otros estudios, como por ejemplo la distribución de especies de peces bentónicos (qué especies son y en qué tipos de fondos y profundidad se encuentran), relaciones de mutualismo entre diferentes especies (Por ejemplo, aquellos peces que encuentran refugio dentro del ósculo de algunas esponjas, gorgonias que propician un substrato superior para algunas ofiuras que de esta manera pueden capturar partículas alimenticias con más facilidad...). También se pueden estudiar las agregaciones de krill en la columna de agua, o las comunidades biológicas de la parte sumergida del hielo, etc. Toda una infinidad de temas apasionantes a través de imágenes espectaculares y fascinantes. Podemos estar delante de la pantalla horas y horas hasta sumergirnos en la grandiosidad del silencio y belleza de estas comunidades que viven a unos 200 m de la luz antártica.

Más adelante os enviaremos mensajes referentes a los organismos que viven en la columna de agua.

Un abrazo y hasta el próximo mensaje,

Los investigadores a bordo del Polarstern

 

Datos:
. Nos encontramos en el océano Antártico
. Posición: 71° 7' S - 11° 28' W
. Temperatura del aire: - 10.7 °C
. Temperatura del agua: -2.3 °C

Fotografias: