Mensaje 21. 18 de abril de 2000.
Agassiz en cubierta (la muestra ya está en cubierta)Después de habernos pasado unos días preparando los aparejos de pesca, de haber lanzado algunos aparatos que miden en continuo variables físicas -que serán recuperados días más tarde-, y de haber recogido muestras de agua y de plancton, ahora llega uno de los momentos más emocionantes de las campañas biológicas en la Antártida: muestrear las comunidades de organismos que viven en el fondo del mar (el bentos). El objetivo es recoger organismos, tanto para su estudio taxonómico como animales vivos, para hacer experimentos con ellos a bordo. Al acabar la jornada de pesca, el jefe de expedición cuelga una hoja donde figura el plan de trabajo completo para el día siguiente. Durante las 24 horas siempre hay actividad a bordo de un barco oceanográfico, y los diferentes equipos alternan su actividad en cubierta, bien muestreando, bien utilizando equipos para medir la temperatura, la salinidad, la turbulencia del agua, etc. Aunque sabemos a qué hora se hará el siguiente muestreo, siempre hay un poco de inquietud por saber el momento exacto de salida a cubierta de la red de arrastre y, sobre todo, por saber qué organismos habrá cogido.
Nos avisan por megafonía que en 15 minutos la red de arrastre Agassiz estará en la cubierta de popa. Esta red recibe el nombre de su diseñador, Louis Agassiz, científico suizo de finales del siglo XIX que emigró a Estados Unidos de América para convertirse en uno de los promotores de la oceanografía en este país. La red tiene 30 metros de largo y una boca de tres metros de anchura y un metro de altura. Es un aparejo que coge todo tipo de organismos poco móviles o fijos al fondo. El tiempo que dura el muestreo es bastante variable, pero acostumbra a ser de unos 30 minutos. Toda la maniobra dura una hora y media más o menos. Todo el mundo se dirige a sus respectivos laboratorios para equiparse con ropa de abrigo e impermeables y poder pasar un rato en cubierta. La temperatura exterior es de -10 y -20 °C, y hay que tener cuidado para no mojarse demasiado. Una vez que la red está en cubierta, marineros expertos tiene cuidado de vaciarla y no dejan que nadie salga a cubierta por razones de seguridad hasta que toda la operación se haya acabado. Después se permite acceder a ella a los científicos. En primer lugar a los que trabajan con animales vivos, para que puedan cogerlos en las mejores condiciones posibles, llevándolos inmediatamente a los respectivos acuarios, que los mantienen a temperaturas entre 0 y -1°C. Parte del material recolectado se preserva con alcohol y formol en función de los requerimientos posteriores. Y finalmente, se hacen fotografías de todo el material recolectado. Después salen a recolectar el material los diferentes especialistas. Unos cogen gorgonias, otros esponjas, otros estrellas de mar, etc. No siempre el comportamiento de las personas en cubierta es correcto. Su deseo de coger sus animalitos les lleva a veces a no ser demasiado solidarios con los demás. En ese caso interviene el responsable del trabajo en cubierta y pide calma y serenidad. A pesar de todo es casi inevitable que alguien coja especímenes de recuerdo por el hecho de que se encuentran animales extraordinariamente bonitos.
Echando una ojeada a las muestras que acaban de salirnos, presentan la gran diversidad de vida que hay en estas aguas antárticas. Es una de las diversidades mayores de todo el mundo, con un elevado número de especies diferentes en cada lugar de fondeo. El hecho de haber sido un océano bastante aislado desde hace millones de años, hace que muchas especies de las recolectadas sean endémicas (es decir, que sólo se encuentran en el fondo de este continente helado). Una de las cosas que más sorprenden es el tamaño tan grande que alcanzan muchos organismos. Se debe al hecho de que crecen lentamente en aguas muy bien oxigenadas y sin casi depredadores. Muchos de ellos son de un tamaño mucho mayor comparativamente con otros individuos de otros lugares pertenecientes a la misma especie. Llama mucho la atención el gran tamaño de las estrellas de mar, de las esponjas y de los crustáceos; además de hacernos pasar un buen rato hablando de sus características y de su espectacularidad. Acabado el trabajo, hay que devolver al mar todo lo que sobra, y como siempre los más voluntariosos se encargan de limpiar la cubierta a golpes de pala.
Una vez recolectados los organismos, comienza el trabajo de laboratorio. Antes, los animales son transportados al laboratorio húmedo. Se conoce con este nombre porque se encharca mucho mientras trabajamos. Aquí comenzamos a separar e identificar los individuos. Estos se agrupan por grupos taxonómicos y se almacenan convenientemente etiquetados, para que todo el material pueda ser estudiado a posteriori en los respectivos institutos y/o universidades de origen. Muy a menudo, el trabajo de laboratorio húmedo dura varias horas, y en el caso de los experimentos con animales vivos, el trabajo puede durar semanas. De esto ya os hablaremos más adelante. Ahora tenemos que buscar las esponjas con las que haremos nuestros experimentos. Estas esponjas con conocidas con el nombre de "lolypops", o "chupa-chups" para nosotros, (¡ya veréis por qué!), y solo se encuentran en aguas antárticas.
Un abrazo y hasta el próximo mensaje,
Los investigadores a bordo del Polarstern
Datos:
. Nos encontramos en el Mar de Weddell
. Posición: 71° 11' S - 12° 22' W
. Temperatura del aire: -1 8.5 °C
. Temperatura del agua: -1.3 °C
Fotografias: