Mensaje 22. 18 de abril de 2000
Las luces del surA menudo escuchamos los anuncios que por los altavoces nos hacen desde el puente: ¡icebergs a babor!, ¡ballenas a estribor!, ¡puesta de sol magnífica!. Todos dejamos lo que estamos haciendo, cogemos a toda prisa el anorak, el gorro, los guantes, la bufanda, la cámara, los carretes, el vídeo, y cuando llegamos a cubierta muchas veces ocurre que la ballena ya ha desaparecido o el iceberg se ha convertido en una mancha en el horizonte. Pero por la noche los altavoces no funcionan para no despertar a la gente que duerme. Por la noche estas noticias van de boca en boca. Como un rumor que se extiende de camarote a camarote y de laboratorio a laboratorio. Así, los mensajes adquieren un aura mágica y salimos a cubierta a la búsqueda de algún misterio.
Esta noche ha sido así. "¡Daos prisa, hay luces del sur!", ¡la aurora austral!. Hemos salido a cubierta, pero no hemos visto nada. Las luces del barco iluminaban la banquisa que íbamos rompiendo siguiendo nuestro rumbo. Pero en la cubierta que hay sobre el puente, las luces quedan tapadas y los dos colegas rusos estaban señalando el cielo. Cuando hemos mirado hacia arriba nos hemos quedado boquiabiertos: ha sido increíblemente espectacular. El cielo estaba completamente claro. Se veía la cruz del sur casi sobre nosotros. Por la banda oriental había unos cortinajes de luz blanca que bajaban ondulantes desde el zenit hasta la barrera de hielo continental. Hacia el sur una bruma roja parecía cerrarnos el paso. En el occidente unas nubecitas formaban una gran flecha verde, como señalando el camino hacia algún lugar trascendente. El espectáculo cambiaba constantemente, los colores pasaban del rojo al verde, del verde al blanco, las luces parecía que se encendían y se apagaban enseguida, siguiendo el capricho de algún ser misterioso que se entretuviese jugando con nuestra admiración. Hace ahora 89 años, Robert Scott realizaba la segunda expedición hacia el polo sur y explicaba así sus sensaciones ante las luces del sur:
"Es imposible describir un fenómeno tan hermoso sin un sentimiento de admiración. Pero este sentimiento no está inspirado en su brillantez sino en la delicadeza de los colores y de la luz, en la transparencia y sobre todo en la evanescencia temblorosa de sus formas".
Scott murió congelado unos meses más tarde. En su época se desconocían las causas del fenómeno de las luces del sur o aurora austral. Aún hoy hay muchos detalles que no se entienden bien, y hace falta continuar haciendo estudios para descubrir todos los detalles. La aurora austral (de la misma manera que la aurora boreal en el hemisferio norte) es el resultado de una colisión cósmica. El sol emite constantemente partículas hacia el espacio. Esto se denomina viento solar y está formado por átomos de hidrógeno ionizados (que han perdido su electrón). Cuando se acercan a la tierra, el campo magnético de nuestro planeta dirige estas partículas hacia los polos magnéticos, que están no demasiado lejos de los polos geográficos. De esta manera el viento solar se precipita hacia la atmósfera terrestre por los dos polos y los átomos de hidrógeno colisionan con los átomos de la atmósfera. Esta colisión produce luz, produce las luces del sur y las del norte. Si el viento solar choca contra átomos de nitrógeno se producen colores cercanos al violeta. Si lo hacen contra los átomos de oxígeno, los colores van del rojo al verde.
Cada noche de cielo claro se presenta este espectáculo. A pesar de que nadie lo mire, las luces no se repiten nuca de la misma manera, siempre hay variaciones de intensidad, de color, de formas. Es una lástima que no podáis estar aquí, con nosotros, para verlo. Pero quizá algún día...
Un abrazo y hasta el próximo mensaje
Los investigadores a bordo del Polarstern
Datos:
. Nos encontramos en el Mar de Weddell
. Posición: 71° 34' S - 15° 6' W
. Temperatura del aire: -1 1.7 °C
. Temperatura del agua: -1.3 °C
Fotografias: