Mensaje 23. 19 de abril de 2000

Weddell y otros descubridores

Después de una atareada noche procesando hasta tarde las muestras recogidas durante los días anteriores, nos levantamos pronto para continuar con nuestro trabajo, ya que poco a poco van quedando menos días de campaña. Por el ojo de buey de nuestro camarote nos damos cuenta de que nos rodea un paisaje fabuloso: está amaneciendo. El día clarea y la luz de la mañana baña con tonalidades rojizas y anaranjadas los icebergs y las placas de hielo que nos rodean. Nos quedaríamos embobados disfrutando del paisaje horas y horas, pero tenemos que avanzar en el trabajo. Mientras tanto llega la hora de comer y comentamos con nuestros compañeros dónde nos encontramos ahora y hacia dónde navegamos. Estamos en el Mar de Weddell y alguien pregunta por qué esta zona de la Antártida recibe ese nombre. Vamos a la biblioteca y consultamos los mapas del continente antártico, dándonos cuenta de que hay toda una serie de nombres de personajes y aventureros. La curiosidad nos lleva a leer y a preguntar a los compañeros más entendidos en el tema el significado de cada uno de ellos.

James Weddell como muchos otros personajes que han dado nombre a otros lugares de la Antártida, fue uno de los primeros exploradores del continente. La mayoría iban a la búsqueda y captura de pieles de foca, pero de esta actividad os hablaremos en otro mensaje. Weddel fue el primero de su época que llegó más al sur del Océano Austral. Durante el mes de febrero de 1823, Sir James Weddell capitaneaba dos naves de vela (Jane y Beaufoy) hasta llegar a los 74° 15' de latitud sur; un límite casi imposible de conseguir incluso hoy en día. Tuvo que superar semanas y semanas de navegación arriesgada con fuertes temporales de viento y nieve, y con la continua preocupación de que el hielo atrapase sus naves imposibilitándoles regresar. Encontrándose en medio de este mar, que veía por primera vez, decidió darle el nombre del rey "Jorge IV", como escocés que era. Sin embargo, con los años, se le llamó por su nombre, en honor a su descubrimiento. Weddell mismo descubrió las islas Orcadas del Sur, donde también encontró por primera vez una colonia muy numerosa de focas. Por eso, hoy en día, se conoce esta especie por el nombre de focas de Weddell (Leptonychottes weddell). El hecho de haber encontrado esta colonia de focas y cazarlas por su piel hizo que los expedicionarios viajaran mucho más al sur, a la busca y captura de nuevas colonias. Es así como llegaron tan lejos, en parte gracias a que encontraron unas condiciones de hielo bastante favorables, con muchos canales entre la banquisa por donde navegaban sus frágiles embarcaciones de madera. Dice la leyenda que Weddell animaba a su tripulación ofreciendo una ración diaria especial de tres vasos de ron llenos hasta el borde.

Los primeros exploradores que hicieron importantes incursiones en el Océano Austral fueron los portugueses, pero quien llegó más al sur antes que James Weddell fue el que hoy está considerado como uno de los más grandes exploradores de todos los tiempos, el inglés James Cook. Durante su segundo viaje alrededor del mundo, en enero de 1773, llegó hasta los 71° 10' longitud sur, convirtiéndose en el primero que atravesó el círculo polar antártico. En este viaje descubrió las islas Georgia y las Sandwich del Sur. A pesar de su pericia no llegó nunca al continente helado. Tal vez por eso no hay ningún lugar geográfico en la Antártida que lleve su nombre. Además del mar de Weddell, el otro mar que engloba el continente antártico, es el mar de Ross, en honor a su descubridor, también escocés James Clark Ross. Este personaje está considerado como uno de los hombres con más valor de su época. Durante el mes de enero de 1841, James C. Ross llegó hasta la banquisa, la que hoy es conocida como el Mar de Ross, capitaneando dos naves (Erebus y Terror) que, aunque eran de madera, estaban reforzadas para romper el hielo. Con estas dos naves de tres mástiles pudieron penetrar hasta los 78° 9' de longitud sur, hecho casi increíble para su época. James C. Ross era ya un experimentado navegante cuando viajó hacia la Antártida con el objetivo de encontrar el polo sur magnético. Dos años antes, ya había llegado con su tío John Ross al polo norte magnético. Estaba considerado un gran rival conjuntamente con otros dos grandes descubridores de su época, el americano Charles Wilkes y el francés Jules-Sébastian-César Dumont d'Urville. Wilkes, en el año 1840, fue el primero que se dio cuenta de la existencia de un gran continente, después de haber estado navegando más de 200 km alrededor de la Antártida. El francés, como sus contemporáneos, tenía la obsesión de descubrir una de las grandes incógnitas científicas de su tiempo, el magnetismo del polo sur. Fue uno de los primeros que llegó al continente antártico, tres días después que Wilkes, y dedicó aquella parte de tierra que acababa de descubrir a su mujer. Hoy este lugar es aún conocido como tierra de Adelia.

Los frecuentes enfrentamientos entre estos grandes descubridores recuerdan también a la competición surgida a principios del siglo XX entre el noruego Amundsen y el británico Robert Falcon Scott para ver quién era el primero que alcanzaba el polo sur geográfico. Prácticamente todos sus descubrimientos se detallan en muchos libros de registros, ya que entonces iban como jefes de expediciones oficiales. Sin embargo parece que muchos cazadores de focas y ballenas probablemente llegaron primero, al menos a las islas subantárticas, pero no lo explicaban para que no fueran descubiertas. De regreso hacia la península antártica nos acercamos al Estrecho de Bransfield (en honor al inglés Edward Bransfield, conocido por ser el primero que avistó el continente antártico), y pasaremos por el mar de Bellinghausen (en honor al navegante ruso Fabian von Bellinghausen que, a pesar de sus importantes descubrimientos, no ha sido nunca reconocido por sus contemporáneos occidentales).

Como veis este continente tiene una historia fascinante, llena de leyendas y aventuras, que vale la pena que os contemos. Buscando nombres como los ya mencionados y otros como Palmer, Biscoe, De Gerlache, entre otros, podréis pasar un rato entretenido imaginando sus expediciones, como nosotros lo hemos hecho leyendo algunos de los libros que encontramos en la biblioteca del "Polarstern". Una biblioteca que, por cierto, nos cautiva durante largos ratos.

Un abrazo y hasta el próximo mensaje,


Los investigadores a bordo del "Polarstern".

 

Datos:
. Nos encontramos en el Mar de Weddell
. Posición: 71° 26' S - 16° 10' W
. Temperatura del aire: - 12.8 °C
. Temperatura del agua: -1.2 °C

Fotografias: