Mensaje 27. 20 de Abril de 2000
La superficie del mar labradaEsta mañana, todos nos hemos levantado de la cama un poco preocupados, ya que el mal tiempo (una temperatura del aire de -20.5 °C y una velocidad del viento de 21 m por segundo = 9 en la escala Beaufort) no nos ha dejado continuar con el muestreo planeado. Hemos subido al puente de mando del barco para observar la situación general y conocer la previsión del tiempo. Pero de repente, nos hemos quedado absortos con el espectáculo que se nos ofrecía detrás de las ventanas. Un paisaje que algunos conocíamos de los libros de oceanografía pero que nunca habíamos visto en directo: un tractor quitanieves ha hecho unos recorridos nocturnos por la superficie del mar.
Bien, de hecho es el fuerte viento el causante de la superficie aparentemente labrada del mar. En la superficie se veía el hielo flotando en bandas longitudinales y paralelas. El impacto visual ha sido tan inesperado que nos hemos acercado a "Papa Noël", nombre cariñoso que damos a Max, el especialista norteamericano sobre la estructura del hielo, para que nos confirmase y explicase lo que veíamos: la formación de bandas en la superficie del mar indicadoras de las células de circulación de Langmuir.
Papa Noël estaba tan excitado como nosotros. Hacía muchas fotografías porque sus compañeros de los Estados Unidos estaban estudiando este fenómeno mediante fotografías hechas desde satélites, pero no habían observado nunca este fenómeno de cerca.
Las células de circulación las describió Langmuir en el año 1937. Cuando el viento sopla constante en una única dirección a más de 3 metros por segundo, se produce un movimiento circulatorio ascendente de las aguas superficiales, perpendicular a la dirección del viento, dando lugar a convergencias y divergencias de agua (ver el mensaje anterior sobre el Frente Polar). En aguas templadas, las convergencias se hacen visibles en la superficie del mar cuando el plancton se concentra y presenta un color distinto al del agua debido a los organismos, o también cerca de los ríos y estuarios cuando se concentran restos vegetales o basuras que flotan en la superficie.
En el Océano Antártico, las agregaciones en la superficie del mar son de hielo en formación que dan lugar a fenómenos aún poco conocidos. Las observaciones que hemos hecho indican que las bandas pueden alcanzar hasta 4 metros de ancho y más de un kilómetro de longitud. La distancia entre las bandas es de unos 25 metros. Cuando el viento reduzca su intensidad, las distintas bandas se acercarán, consolidarán y darán lugar a masas de hielo que con el tiempo formarán la banquisa.
Aprovechando que el barco se ha detenido, hemos lanzado una red de zooplancton para recoger los organismos que se puedan haber concentrado en las bandas de hielo. La red parecía una bandera al viento y las olas iban llenando la red en la superficie. Rápidamente hemos observado como junto a unos pocos organismos, copépodos y larvas de eufausiáceos (krill), penetraban en la red trozos de hielo que aplastaban a los organismos. Nos estamos planteando como coger el plancton y evitar que el hielo penetre en la red. Este plancton parece que se alimenta de las algas pardas de color marrón y otros organismos microscópicos que viven en el hielo. ¡Os lo explicaremos en un próximo mensaje!.
El mal tiempo que sufrimos se produce en el otoño cuando las bajas presiones originadas en la Península Antártica circulan en sentido de las agujas del reloj, de este a oeste. Éstas barren la zona norte del Mar de Weddell hasta llegar de nuevo al continente y seguir su recorrido hacia el sudeste rodeando el continente helado.
Esperamos que el tiempo cambie pronto y podamos proseguir con nuestro plan de trabajo. Pero estamos contentos de haber podido observar en el Océano Antártico lo que Langmuir describió hace tiempo.
Un abrazo y hasta el próximo mensaje.
Los investigadores a bordo del Polarstern.
Datos:
. Estamos en el Mar de Weddell
. Posición: 68° 54' S - 30° 52' W
. Temperatura del aire: - 20.5 °C
. Temperatura del agua: -1.8 °C
Fotografias: