Mensaje 5. 24 de Marzo de 2000

La isla de Bouvetøya

Hoy el barco se ha parado para hacer unas reparaciones en el pozo que se encuentra en el centro, y que es donde se sitúan los sistemas de acústica. Se trata de un sensor que nos indica la distancia al fondo marino desde la superficie y nos hace un mapa aproximado de su relieve. De eso hablaremos con detalle un día de estos, pero hoy os queremos hablar de un lugar a la vez enigmático y sorprendente. El barco ha parado cerca de la isla de Bouvetøya, conocida hasta hace poco como isla de Bouvet, para protegerse del fuerte viento y poder hacer las reparaciones con más comodidad.

La isla de Bouvet lleva el nombre de su descubridor, Jean-Baptiste Charles de Lozier Bouvet, navegante francés que avistó esta isla el 1 de enero de 1739 donde había llegado a bordo de su barco de vela Aigle. Se trata del lugar más aislado del mundo, ya que no tiene ni tierra, ni islas en 1.600 km a la redonda. Otra isla que se mencionó durante el siglo XIX, la isla de Thompson, que estaba no muy lejos de Bouvetøya, desapareció destruida por una erupción volcánica producida en el año 1895. Estas islas son la parte final de la cadena de montañas submarinas que se encuentran en el centro del Atlántico y de la cual forman parte, por ejemplo, Islandia y las islas Canarias. La isla donde nos encontramos también es un volcán, y una reciente erupción entre los años 1955 y 1958 formó una lengua de lava que alargó la isla por la costa oeste. Esta extensión de tierra es ahora una de les pocas plataformas terrestres en el sector atlántico del Océano Austral donde pueden descansar las aves y mamíferos marinos durante sus migraciones.

La isla de Bouvetøya queda aún casi inexplorada por la dificultad que tienen los barcos para detenerse. De hecho la primera vez que se desembarcó fue el 8 de diciembre de 1822, cuando una expedición americana de cazadores de focas liderada por el capitán Benjamin Morrell se llevó 172 pieles de foca. Después de esta visita otros cazadores intentaron llegar aquí pero muchos fracasaron. La isla está, a menudo, envuelta por la niebla, y pocas veces puede verse del todo. La temperatura media anual es de -1.5°C y casi nunca supera los 2°C. En el invierno es posible que todo el mar, desde la isla hasta el continente antártico, esté congelado. De hecho, con este frío, no es extraño que los glaciares cubran el 93% de la superficie (unos 54 km2) de la isla. En el centro hay un pico de 780 m de altura que es la cima de un volcán inactivo cubierta de hielo. Todo este conjunto de peculiaridades hace que se hayan producido en la isla muy pocas visitas y hasta 1829 no se conociera su posición de manera exacta (54° 42' S, 03° 37' E). El desconocimiento de la posición exacta haría que fuese "redescubierta" en diversas ocasiones por otros navegantes, como hicieron unos ingleses que le dieron el nombre de Isla de Liverpool en 1825.

Pero la primera expedición científica que visitó la isla lo hizo el 1 de diciembre de 1827. Los noruegos de la expedición la reclamaron y entró a formar parte de este país el 23 de enero de 1828. En la actualidad no sólo sigue perteneciendo a Noruega, sino que además tiene una extensión de aguas jurisdiccionales de 200 millas náuticas (360 km). Esto hace que, para trabajar o pescar en sus aguas, hay que pedir siempre permiso al gobierno noruego con seis meses de antelación, hecho que hace muy complicado el acceso y estudio si no se hace de forma furtiva e ilegal.

Las islas subantárticas, como la de Bouvetøya, son muy importantes, pues es el único lugar entre el continente helado y los otros continentes donde pueden detenerse los animales migratorios. Durante el poco tiempo que hemos estado aquí hemos visto un gran numero de aves a ambos lados del barco. También se han acercado un par (madre y cría) de ballenas yubarta, y un grupo de leones marinos. Los animales que asociamos al circo y llamamos focas son, de hecho, leones marinos: se les reconoce porque pueden apoyarse en las patas delanteras. Los mamíferos marinos que no se pueden hacerlo son las verdaderas focas. Hoy hemos visto leones marinos y nos ha sorprendido que nadan saltando fuera del agua tal y como lo hacen los delfines. Las aves que nos han acompañado durante un rato eran algunas de las que ya habíamos visto antes, como los albatros, y otros propiamente antárticos que los vemos por primera vez, como el petrel del cabo (Daption capense) y el fulmar antártico (Fulmarus glacialoides). Al dejar la isla hemos encontrado el primer iceberg: podemos decir que ya estamos en la Antártida.

Un abrazo y hasta los próximos mensajes,

Los investigadores a bordo del Polarstern

 

Datos:
. Ya nos encontramos en el océano Antártico
. Posición: 54° 32' S - 3° 26' E
. Temperatura del aire: 0.0 °C
. Temperatura del agua: 0.07 °C

 

Fotografias: