La normalización de la democracia y las autonomías, 1980-2003
Fachada del Palau de la Generalitat, en la plaza de Sant Jaume, de Barcelona.
Cuarenta y un años después de la abolición por el general Franco de las instituciones políticas y nacionales de Cataluña,
el pueblo catalán volvía a disponer de un Parlamento, de un Gobierno y de un presidente surgido de las urnas.
El presidente Pujol formó un Gobierno de coalición entre su partido, Convergència Democràtica de Catalunya (CDC),
y Unió Democràtica de Catalunya (UDC). En 1984 se incorporaba un tercer partido, Esquerra Republicana de Catalunya (ERC),
hasta el año 1987.
En un contexto de grandes cambios espoleados por el fin de la dictadura, las tensiones de la guerra fría
y lo que más tarde se ha denominado "globalización", Cataluña recuperó instituciones oficiales y civiles
desaparecidas o dañadas durante el período del franquismo, e inició un proceso de modernización y de apertura a los
mercados extranjeros. También se revitalizaron la lengua y la cultura catalanas, años atrás reprimidas.
Jordi Pujol fue presidente entre 1980 y 2003. Convergència i Unió fue la fuerza mayoritaria en el Parlament durante cinco legislaturas. Durante los sucesivos mandatos de Pujol se consolidó políticamente la autonomía catalana y Cataluña vivió un notable proceso de modernización.
Después de las elecciones al Parlament de Catalunya celebradas el 16 de noviembre de 2003, el Partit dels Socialistes de Catalunya, Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) e Iniciativa per Catalunya-Verds (ICV) llegaron a un acuerdo para constituir una mayoría parlamentaria. El acuerdo entre las tres fuerzas se conoce como Pacte del Tinell, puesto que se rubricó en el salón noble del antiguo Palau Reial de Barcelona. Aquel pacto hizo posible que la Presidencia de la Generalitat recayese en el candidato socialista, Pasqual Maragall, que había sido alcalde de la ciudad de Barcelona de 1982 a 1997. Su mandato estuvo marcado por un fuerte impulso a las políticas sociales y, de forma especial, por la reforma del Estatut d'autonomia de Catalunya. El Parlament de Catalunya aprobó la propuesta de reforma el 30 de septiembre de 2005. Aquella propuesta fue objeto de negociación con las Cortes españolas. El texto final resultante fue aprobado por el pueblo de Cataluña en el referéndum celebrado el 18 de junio de 2006 y entró en vigor el 9 de agosto del mismo año.
Una vez aprobado el Estatut de 2006, Pasqual Maragall convocó elecciones anticipadas para el día 1 de noviembre y anunció que él no se presentaría. Fue sustituido en el cargo por José Montilla, que había encabezado la candidatura socialista. Montilla fue investido presidente por el Parlament el día 23 de noviembre de 2006, con los votos de PSC-CpC, ERC e ICV-EUiA, defendiendo el programa del denominado "Acord d'Entesa", y tomó posesión como 128º presidente de la Generalitat el día 28 de aquel mismo mes.