|
Información general
La quimioterapia es una de las modalidades terapéuticas más empleada en el
tratamiento del cáncer. Su objetivo es destruir, empleando una gran variedad
de fármacos, las células que componen el tumor con el fin de conseguir la
reducción o la desaparición de la enfermedad.
Los fármacos empleados en este tipo de tratamiento se los denomina
antineoplásicos o citostáticos.
Efectos secundarios
Estos fármacos llegan a prácticamente todos los tejidos del organismo y aquí
es donde ejercen su acción, tanto sobre las células malignas como las sanas.
Debido a la acción de los medicamentos sobre estas últimas, pueden aparecer
síntomas más o menos intensos y generalmente transitorios, como por ejemplo,
mayores probabilidades de infección, hemorragias, cansancio, náuseas o
alopecia. La mayoría de estos efectos secundarios remiten cuando acaba el
tratamiento.
Cómo se deben tomar
La quimioterapia se administra en forma de ciclos, es decir, que los
fármacos se administran durante uno o varios días, seguidos de un tiempo de
descanso, que acostumbra a oscilar entre una y cuatro semanas.
Dependiente del tipo de cáncer y de los fármacos que se usen, la
quimioterapia puede administrarse en forma de pastillas (por vía oral) o
inyectando la medicación en una vena (intravenosa).
Generalmente, cuando el tratamiento se administra por vía intravenosa, el
paciente tiene que ir al hospital de día, donde se le administra el
medicamento. Tras unas horas, el paciente puede irse a su domicilio hasta el
próximo ciclo y seguir realizando el mismo tipo de vida que antes del
tratamiento.
Para mejorar la absorción y mantener un nivel óptimo en el organismo,
algunos medicamentos que se administran por vía oral necesitan ser ingeridos
con o sin comida y con una frecuencia horaria determinada. Por eso, respete
tanto como pueda los horarios y las condiciones de ingesta de la medicación.
Aun así, se le pasa la hora, tómesela tan pronto como sea posible. No tome
una dosis doble.
Si debe tomar la medicación con el estómago vacío, recuerde que deberá ser
como mínimo una hora antes de comer o dos horas tras acabar de comida, tras
hacer la digestión.
La duración total del tratamiento y sus efectos secundarios dependen de una
serie de factores como por ejemplo el tipo de tumor, la respuesta del tumor
al tratamiento y el tipo de quimioterapia empleada.
|