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El bebé
Mientras el bebé tenga el
cordón umbilical, el baño debe durar lo mínimo posible. Enjabónelo y séquelo
rápido. Seque el bebé con una toalla y limpie el cordón umbilical con una
gasa y déjelo al aire, sin taparlo. No hace falta poner desinfectante ni
antiséptico. Al cabo de tres días de haberse caído el cordón umbilical, ya
podrá bañar al niño normalmente.
Los pañales se deben cambiar a menudo, tras cada toma o antes si hace falta,
porque es importante que el ombligo esté limpio y seco.
Es habitual que el bebé estornude, aunque no esté resfriado.
El número de las deposiciones es irregular. Con lactancia materna son más
frecuentes y menos consistentes que con lactancia artificial.
El hipo también es frecuente después de comer. Las regurgitaciones también
son normales: muchos bebés vomitan pequeñas cantidades de leche después de
comer, con relativa frecuencia.
El bebé se debe pesar cada semana en la misma farmacia y utilizando la misma
báscula y, si es posible, a la misma hora y con ropa parecida.
El bebé puede salir a la calle desde el día del alta. La ropa debe ser la
adecuada a la temperatura ambiental. No hace falta abrigarlo demasiado.
El bebé debe ser visitado por el pediatra de su centro de salud. Cuando
llegue a casa, llame a su centro para pedir cita.
La madre
La madre debe de ir al centro de atención
primaria de referencia a que la visite su tocólogo, entre los treinta y los
cuarenta días después del parto.
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