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[14/05/08] Durante cuatro años, del mes de diciembre de 2001 hasta el
noviembre de 2005, investigadores del Servicio de Nefrología del Hospital
Universitari Germans Trias i Pujol, con la colaboración de otros servicios del
centro, analizaron los riñones de muchos pacientes intervenidos de obesidad
mórbida en el hospital, con su consentimiento. Ninguno de ellos sufría
enfermedad renal, pero los investigadores detectaron lesiones en el tejido del
riñón precursoras de enfermedad en un porcentaje significativo de los
pacientes que participaron en el estudio. Hace pocas semanas publicaron los
resultados en la revista de referencia de la especialidad, Kidney
International, que dedicó la editorial. La publicación manifestaba que, con
este estudio, se abre una nueva línea de investigación en enfermedad renal.
La obesidad es una enfermedad asociada a problemas de salud graves, que tienen
un gran impacto social. Hace tiempo que se sabe que muchos de estos problemas
(diabetes, hipertensión, enfermedades cardiovasculares) pueden comportar
enfermedad renal. Aún así, esta es la primera vez que se descubre que la
obesidad, independientemente de las enfermedades asociadas, puede desencadenar
problemas en el riñón por si misma.
En el estudio participaron 95 pacientes con un índice de masa corporal (peso
en kg dividido por la altura, en metros, al cuadrado) superior a 40, cosa que
se considera obesidad mórbida. Los investigadores compararon los resultados
obtenidos en estos pacientes con los de un grupo de control, compuesto por 40
pacientes con peso y función renal normales, sometidos a biopsia renal.
Lesiones glomerulares
En el primer grupo detectaron un número bastante más elevado que en el segundo
de lesiones glomerulares (es decir, daños en el tejido del riñón: acumulación
de matriz mesangial, hipertrofia de los podocitos, proliferación de células
mesangiales y glomerulomegalia), que pueden preceder al desarrollo de
enfermedad renal crónica. Estas lesiones eran más frecuentes a medida que
aumentaba el índice de masa corporal. Concretamente, un 77% de pacientes del
grupo con obesidad mórbida tenían algún tipo de lesión glomerular, ante un 5%
de las personas del grupo de control.
Según la primera firmante del trabajo, Assumpta Serra, “los resultados de
la investigación podrían explicar la relación entre la obesidad y el riesgo de
desarrollar enfermedad renal crónica”. Sea cómo sea, el equipo
investigador continúa estudiando los pacientes con obesidad mórbida que han
participado en el estudio para saber si las lesiones detectadas acabarán dando
lugar a enfermedad renal crónica y, si es así, averiguar si hay otros factores
además de l’obesidad que contribuyen a que aparezca, y cuál es el tratamiento
preventivo que se debe dar a estos pacientes.
Referencia: A Serra, R
Romero, D Lopez, M Navarro, A Esteve, N Perez, A Alastrue and A Ariza. Renal
injury in the extremely obese patiens with normal renal function. Kidney Int
Vol 73, Issue 8 April (2) 2008 |