Hospital Universitari Germans Trias i Pujol

Logo Institut Català de la Salut 

 

mapa del web

contacte con nosotros

versió en català

 
  ciudadano profesional hospital noticias
 
inicio> ciudadano> hacemos salud

Consultas externas

Urgencias

Hospitalización

Si va a ser madre...

Horarios de visita

A su servicio

Derechos y deberes

Hacemos salud
Medicamentos
 

hacemos salud

 
Las vacunas, la mejor arma para combatir muchas enfermedades infecciosas
 

Las vacunas constituyen una de las actuaciones sanitarias más eficaces que se conocen. De hecho, se considera que tras la potabilización de las aguas, la prevención de enfermedades infecciosas graves mediante las vacunaciones es la medida de salud pública más importante y la que más vidas ahorra en el mundo.

Aún así, todavía hay personas o grupos que las rechazan… ¿La razón? Sólo puede ser la desinformación, aunque a veces se viste de esnobismo o de actitudes alternativas o de posmodernismo. Pero no, es pura ignorancia.

Gracias a la vacunación se ha eliminado de la Tierra la viruela, una enfermedad que ha provocado muchas muertes durante la historia. Y pronto se conseguirá erradicar del mundo la poliomielitis, una enfermedad que si no se ha podido eliminar todavía ha sido por culpa de los conflictos bélicos que asolan determinados países asiáticos y africanos. Y también porque algún impresentable rey dictador como el de Nigeria prohibió la inmunización enfrente de la polio en su país aduciendo falsedades sobre la vacuna, cosa que provocó una epidemia con numerosas parálisis y defunciones, y que finalmente "cambió de opinión” por dinero.

El rebrote del sarampión

El sarampión es otra enfermedad potencialmente erradicable gracias a la vacunación, porque sólo afecta al ser humano (es imposible eliminar infecciones que compartimos con animales) y disponemos de una vacuna muy eficaz. Sin embargo, estamos asistiendo a un pequeño brote se sarampión en Barcelona, y últimamente ha habido brotes en otras ciudades españolas, como Madrid, y en otros países europeos, como Alemania. Si hay una vacuna muy buena, ¿por qué sucede esto? Pues porque hay una gran movilidad de las personas, no hay fronteras geográficas reales y las tasas de vacunación de sarampión son bajas en muchos lugares.

En España, afortunadamente, tanto los médicos (fundamentalmente los pediatras) como los pacientes y sus familiares creen y confían en las vacunas que se aplican de forma sistemática a la población (sobre todo infantil). Además, todas las vacunas esenciales son gratis para todos. Ambas cosas hacen que la inmensa mayoría de nuestros niños estén vacunados, bien vacunados, y por lo tanto protegidos en las condiciones de vida habituales de la mayoría de las infecciones de las cuales han sido inmunizados. Sin embargo, en ocasiones se producen situaciones excepcionales que se salen de las condiciones habituales, como ha sido la llegada de inmigrantes no vacunados adecuadamente y que han contraído la enfermedad (inicialmente en sus países de origen) y la han contagiado a familiares no protegidos que viven en nuestro país. Y, a partir de ellos, se han contagiado algunas personas autóctonas susceptibles bien porque todavía no les había llegado la edad de vacunación (niños menores de 15 meses), bien porque pertenecen a un pequeño subgrupo de personas de entre 30 y 40 años que ni han pasado el sarampión ni han sido vacunadas. La inmensa mayoría de los nacidos tras 1976 o 1977 recibieron la vacuna y prácticamente la totalidad de población mayor de 40 años sufrió la enfermedad en la infancia (en una época que no existía la vacuna).

Confianza en la vacunación

Es importante que este inesperado brote de sarampión haga ver la necesidad de las vacunas a las personas que todavía albergaban alguna duda sobre su eficacia al comprobar los problemas que se derivan de su ausencia y, por otro lado, que no reste la merecida confianza que en nuestro país tienen las vacunas. Por ello hace falta insistir que los casos de sarampión están ocurriendo básicamente en no vacunados y que es lógico que se detecten algunos casos en personas vacunadas, porque aunque la eficacia de una dosis de la vacuna es muy alta, del orden del 95%, no es total. Con dos dosis, que son las que acaban recibiendo todos los niños catalanes (a los 15 meses y a los 4 años), la eficacia se aproxima al 99%, y, por lo tanto, sigue sin ser absoluta. Si el virus del sarampión no circula por la sociedad, como es la situación habitual en nuestro país, este pequeño porcentaje de personas que o no están vacunadas o no han quedado inmunizadas por fallo vacunal no adquieren el sarampión porque no se pueden contagiar de nadie y resulta intrascendente que sean susceptibles.

Lo dicho para el sarampión también se puede aplicar a las otras infecciones víricas sólo humanas incluidas en la vacuna triple vírica, la rubéola y las paperas. Estas enfermedades también podrán ser erradicadas en pocos años.

Carlos Rodrigo-Gonzalo de Liria
Pediatra

 

 

 
 

El sarampión es otra enfermedad potencialmente erradicable gracias a la vacunación, porque sólo afecta al ser humano y disponemos de una vacuna muy eficaz

         
         

© 2008 Hospital Universitari Germans Trias i Pujol. Institut Català de la Salut. Departament de Salut.

Carretera de Canyet s/n. 08916 Badalona. Telèfon: 93 465 12 00 Fax: 93 497 88 43